Origen y historia de Javea

                      HISTORIA DE JAVEA


En 1244, Denia capitula a favor del rey Jaime I de Aragón y Pere Eiximén Carrot, que dirigió la conquista de la Marina, llevará a cabo el repartimiento de esta zona. Pero la repoblación será lenta y poco efectiva hasta que no finalicen las revueltas musulmanas de Al-Azraq en 1279.
Las primera noticias documentales que nos hablan de Jávea parten del rey Jaime II, fruto de la necesidad de reforzar las tierras del sur, ya que el siglo XIV comienza marcado por dos conflictos: la guerra con Castilla desde el 1296 y las razzias de los granadinos (1304-1308), con la ayuda de la población morisca del reino.
En 1397 se le otorga el título de villa con Consejo y término, pero continúa formando parte del Marquesado de Denia.
El siglo XV comienza con la recuperación y el aumento de la población, con un claro reflejo en el urbanismo.
En 1502 los brotes de peste eran relativamente habituales, pero parece que Jávea no fue muy afectada como lo demuestran los datos demográficos de que disponemos. En 1510, habitaban unas 930 personas –la mayor población de la comarca– y un siglo después alcanzaba los 1800 habitantes. La mayor preocupación de la monarquía en el siglo XVI fue la "cuestión morisca", problema que acabó en el reinado de Felipe III con la expulsión de los moriscos en 1609, menguando la población de los valles interiores de la comarca.
Los frecuentes ataques de los piratas hicieron a los naturales de la Villa adentrarse 2 kilómetros de la costa y amurallarse en un recinto que se mantuvo hasta 1877. Este recinto constituye el actual núcleo histórico que, en torno a la gótica Iglesia de San Bartolomé, caracteriza hoy a Jávea con sus casas encaladas, enrejados de hierro y dinteles labrados en una porosa tierra dorada llamada "tosca".
Jávea participó en la Guerra de Sucesión Española (1702-1713) junto al bando borbónico, por lo cual obtuvo a cambio una serie de privilegios que la impulsarán demográfica y económicamente a lo largo de la centuria, por delante del resto de la comarca, partidaria del bando austracista. Junto con los títulos honoríficos (Lealísima y Real) obtendrá para el Puerto una concesión de exportación de mercancías y frutos del país. Esto, unido a su situación, a resguardo de los temporales, y su capacidad para embarcaciones de gran tonelaje, convertirán al Puerto en el activador de la economía local, primero con la importación de trigo y después con el comercio de la pasa.
La economía de la población, eminentemente agrícola, se basaba en los cultivos de secano: trigo, almendro, viña, algarrobo y olivo. El trigo fue el más importante, tanto el local como el importado de Sicilia. Su transformación en harina provocó el desarrollo de la molinería, como es el caso de los molinos de viento de la Plana y los de agua de les Barranqueres. Cabe destacar la creciente importancia de la elaboración y comercialización de la pasa que culminará en el siglo XIX.
Entre 1810 y 1812 transcurre la guerra de Independencia, con diferentes incursiones en la villa de Jávea por parte de las tropas acuarteladas en el Castillo de Denia.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la producción, elaboración y exportación de pasa se convertirá en el motor de la modernización gracias a un fuerte aumento de la demanda de los mercados nordeuropeos y americanos que llevan a la aparición de una burguesía mercantil local.
En pleno siglo XX, en la década de los 60, Jávea se convierte junto a Palma de Mallorca y Marbella en uno de los lugares privilegiados que acoge el turismo de élite


Javea / Xabia Historia

 La Historia de Javea, como de tantos municipios de la Costa Blanca, pasa por las torres defensivas de los ataques por mar y un gran número de asentamientos. Historia que ha dejado una gran riqueza monumental que queda palpable principalmente en su núcleo urbano.

 Los primeros documentos que hablan de Javea datan del siglo XIV en el reinado del Rey Jaime II. En 1397 se le otorga el título de vila con consell y término, aunque sigue formando parte del Condado de Denia.

 

Los frecuentes ataques de los piratas hicieron que los habitantes de Javea se adentrasen 2 Km. de la costa y amurallasen el municipio en un recinto que se mantuvo hasta 1877. Este recinto constituye en la actualidad el núcleo histórico del municipio.
Tras su participación en la Guerra de Sucesión apoyando al bando de los Borbones, obtuvo como recompensa la concesión de exportación de mercancías y frutos. Concesión que doto de gran actividad al puerto y se convirtió  en el motor de la actividad económica del pueblo, primero con la importación de trigo y posteriormente con la comercialización de la pasa. La agricultura fue durante muchos años la actividad principal de Javea. El trigo, almendro, viña, algarrobo y olivo eran los productos más relevantes de su agricultura.
Actualmente, el turismo es el motor de la economía de Javea, como de la gran mayoría de los municipios de la Costa Blanca. Destaca el turismo residencial europeo, actividad que ha generado el incremento en el sector de servicios, especialmente en la restauración y la hostelería. La actividad turística en Javea despertó en los años 69 con la construcción del Parador Nacional de Javea, único Parador Nacional de la Costa Blanca, ubicado en el extremo de la playa del Arenal.
Debido a su rica historia, Javea tiene un patrimonio monumental de gran importancia, y en la mayoría de los casos en un buen estado de conservación, destacando:
- La Iglesia de San Bartolomé: un edificio de estilo gótico isabelino. En la época medieval esta iglesia fue el elemento principal de defensa y cumplía perfectamente sus dos funciones, defender a la población y cubrir las necesidades religiosas del pueblo.
- Palacio de Antonio Bañuls: ubicado en la calle Primicias encontramos la casa-palacio de Antonio Bañuls, miembro de la corte y mayordomo de Felipe III. Actualmente alberga el “Museo Arqueológico y Etnográfico”. En el podemos contemplar una magnífica reproducción del Tesoro Ibérico de Javea, del que destaca una diadema que apareció dentro de una vasija de cerámica en la Yuca. El centro dispone de ocho salas con exposiciones permanentes y dos salas de exposición temporal.


- Capella de Santa Ana: pequeño edificio de estilo gótico que formaba parte del hospital del siglo XIV. Está realizado en piedra tosca. Es de una planta rectangular dividido en tres tramos. Destaca un arco de medio punto en su entrada y su bóveda de crucería.
- Mercado Municipal: ubicado sobre el antiguo convento de monjas, se levantó el mercado municipal o mercado de abastos en 1946, con un diseño y una arquitectura afín a su ubicación.
- Casa Bolufer: un edificio con un marcado carácter austero. En su fachada resaltan los remates de tosca, las rejas y balcones realizados en forja y la madera de mobila. Está ubicado en la plaza de la iglesia muy cerca del Ayuntamiento.
- Ayuntamiento de Javea: situado en el caso antiguo, se trata de un edificio de piedra tosca, el elemento común de las construcciones antiguas del caso urbano de Javea. El ayuntamiento está ubicado en la Plaza de la Iglesia.
- Iglesia de la Virgen del Loreto: uno de los templos modernos mejor logrados. Su diseño de compone de una planta ovalada que imita la quilla de un barco y levantando con materiales como el cemento y hierro.
- Monasterio “Virgen de los Ángeles”: a unos 160m. de altitud sobre el mar, un monasterio de la orden de los Jerónimos regentado por un solo monje que realiza todas las labores propias. En Julio se celebra la festividad de la Virgen de los Ángeles y el monasterio incrementa su número de visitas.
- Ermita del Calvario: destaca por la combinación de figuras geométricas coronadas por una cúpula de tejas árabes. La ermita fue construida en el siglo XIX, custodia la imagen de Jesús Nazareno.
- Ermita del Popul: en la vertiente sur del Montgó se encuentra esta ermita, que mantiene la misma estructura de las demás ermitas construidas en la reconquista, destacando la utilización de la piedra tosca. En el siglo XVIII fue sometida a una remodelación.
- Acequia de la Noria: se trata de un canal escavado en la roca, de unos cien metros de longitud que comunica el mar con el Saladar. Se accede por el camino del Arenal a la Cala Blanca.
- Torre Capsades: los restos del asentamiento de esta torre demuestran que en la zona existieron edificaciones islámicas. En esta torre se hallaron restos de cerámica, llaves de hierro, agujas, un punzón de bronce y una moneda.
- Torre de Ambolo, Torre Portichol, Torre Torronel: la vigilancia costera se realizaba desde estas torres situadas estratégicamente en el litoral, ya que se trata de torres vigías.
- La Ruta de los Miradores: otro de los atractivos significantes del municipio de Javea son los miradores. Desde el Cabo de San Antonio hasta la Playa de la Granadella encontramos catorce miradores desde los que podemos disfrutar de unas vistas maravillosas del Mar Mediterráneo.



Xàbia está situada en el sector centromeridional del litoral valenciano, justo al extremo más oriental que divide la costa en los golfos de Valencia -al norte- y el de Alicante -al sur-. Tiene un amplio término municipal de 68,3 kilómetros cuadrados y un extenso litoral de más de veinte kilómetros de longitud conformado por un conjunto de calas, playas y altos acantilados que definen una costa que se enmarca entre los vecinos municipios de Dénia y del Poblenou de Benitatxell.
La orografía de su término está determinada, al norte, por el macizo del Montgó/Cabo de San Antonio, al sur, por las montañas del Puig/ La Granadella y la cadena del "Tossalets", mientras que por el sudoeste, el límite está marcado por el Tossal Gros. Elemento característico de su paisaje es el valle de Sant Bertomeu, formada por el río Gorgos, que ha configurado una extensa llanura aluvial que ocupa el término de este a oeste.
La favorable situación geográfica de Xàbia, y la gran diversidad de ecosistemas que existen, hicieran posible que numerosas culturas se asentaran sobre estas tierras. Según las últimas dataciones, podemos afirmar que los primeros pobladores que ocuparon este suelo lo hicieron hace más de 30.000 años. Este remoto asentamiento se produjo en la Cueva Foradada, en los acantilados del Cabo de San Antonio, una cavidad que fue ocupada por grupos de cazadores paleolíticos y en la que se han realizado diez campañas de excavación arqueológicas desde el año 1990.
Desde aquellos tiempos tan lejanos hasta ahora, otros pobladores han ocupado esta zona. Son muchos los yacimientos arqueológicos que así lo testimonian: la cueva del Montgó, el Cap Prim, La Plana Justa, los numerosos yacimientos de época romana -como la Punta del Arenal y la necrópolis del Muntanyar-, o los abundantes asentamientos de época islámica. Entre estos destacan los restos conservados de la torre de las Capsades, estructura construida a finales del siglo XI y que perduró hasta la conquista feudal cristiana. sin embargo, el hallazgo más importante hecha en Xàbia hasta ahora, es el famoso Tesoro Ibérico de Lluca, formado por un conjunto de joyas de oro y plata que actualmente se expone en al Museo Arqueológico Nacional, de Madrid, claro.
A pesar de lo que acabamos de exponer, el núcleo urbano de Xàbia se configuró en tiempo más recientes. Los restos encontrados en las numerosas excavaciones realizadas en el centro histórico de la villa, confirman, sin duda, que los orígenes urbanos de la ciudad son posteriores a la conquista cristiana de mediados del siglo XIII, aunque en tiempos anteriores, durante la prehistoria reciente y en época hispanomusulmana, hubieran unos pequeños asentamientos a la parte más alta del pueblo. Así, cuando el año 1244 las tropas de Jaume I arrebataran estas tierras a sus pobladores hispanomusulmanes, encontraron un territorio formado por pequeñas alquerías diseminadas concentradas sobretodo al valle de Sant Bertomeu, sin que hubiere ningún núcleo urbano definido.
Por tanto, podemos considerar la fundación de la villa de Xàbia como una creación de los nuevos pobladores cristianos procedentes, mayoritariamente, de Cataluña. Estos colonos, fueran obteniendo varios privilegios y posesiones por parte de la Corona, que pretendía así favorecer su asentamiento definitivo en estas tierras acabadas de conquistar.
A través de los escasos documentos conservados y conocidos, sabemos que aquellos inmigrantes crearan un primitivo núcleo amurallado, en la parte más elevada de un pequeño collado, dentro del que se edificó una fortaleza de la qué formaría parte, probablemente, el actual ábside de la iglesia de Sant Bertomeu. Hacia los postres del siglo XV o principios del XVII, el crecimiento de la población motivó la ampliación del recinto amurallado, y así se configuró el actual espacio urbano, enmarcado por las rondas que circundan la villa de Xàbia.
Hasta bien entrado el siglo XVIII, una de las principales preocupaciones de la población fue la defensa contra los continuos ataques de piratas y corsarios norteafricanos. Es por ello, que por todo el litoral se levantaron numerosas torres de vigía por controlar la costa, mientras que al Plan y a sus alrededores, se edificaban casas fuertes. También a la villa se reforzaban las puertas y los paramentos de las murallas y la iglesia de Sant Bertomeu, ampliada a finales del siglo XV y principios del XVI, pasaba a ser una verdadera fortaleza .
A partir del siglo XVIII, el gran crecimiento demográfico y económico general, resultó especialmente importante a Xàbia gracias a los privilegios recibidos por Felip V por el apoyo de la villa a la causa borbónica durante la guerra de sucesión a la Corona de España (1705-1714). Otras poblaciones de la comarca, como la señorial ciudad de Dénia sufrieran represalias que se tradujeran en una considerable retracción demográfica. A este momento de bonanza hay que añadir el cese, casi total, de las incursiones pirátas al litoral valenciano.
A partir de ese momento, se inicia por todo el término una importando expansión que se traduce en el ensanchamiento de las zonas urbanas, situadas extramuros –els ravals-, y la ampliación de las áreas cultivadas.
Si el siglo XVIII marca el comienzo de un fuerte incremento económico y demográfico, al XIX, este proceso aún se intensificará más como consecuencia del gran éxito comercial de un producto agrícola; la pasa. Con su elaboración y comercialización, Xàbia y toda la comarca vivió un momento de gran expansión económica. Este producto se exportaba en toda Europa, especialmente a Gran Bretaña, lo cual provocó una intensificación del tráfico portuario a Dénia y Xàbia. Es ahora, cuando unas pocas familias burguesas que controlaban la producción y comercialización de la pasa, recogeran grandes fortunas. No obstante, la competencia ejercida por las pasas del oriente mediterráneo, provocarán una grave crisis que culminará el 1890, año que marcará un punto de inflexión y el gradual descenso en la producción y comercio de este producto.
Casi hasta el último cuarto del siglo XX, la agricultura ocupaba además de las 2/3 partes de la población activa de Xàbia. Pero a partir de los años sesenta el turismo provocará un cambio profundo e irreversible en la sociedad xabiera: el censo de población de 1970 era de 7.130 habitantes. Actualmente ya pasamos los 30.000.
El desarrollo turístico de Xàbia comportó una modificación espectacular en la estructura socioeconómica de la población, hasta el punto que actualmente la agricultura y la pesca son, desde el punto de vista económico, dos actividades casi testimoniales. por el contrario, el sector terciario, representado por la hosteleria, comercios y otros servicios vinculados al turismo supone el 68 % de la actividad económica local, y el sector secundario (básicamente construcción) representa casi el 38 %.
A lo largo de estos años y como consecuencia del aumento de población se ha producido un intensísimo crecimiento urbanístico que ha desembocado en la consolidación de otros dos núcleos urbanos, la Aduana y el Arenal, ahora ya casi unidos por las nuevas áreas urbanizadas que ocupan el Muntanyar de Bajo.

Mas allá de tantos cambios, la singularidad de Xàbia y en los bonitos paisajes que aún le rodean; en un litoral único con altos acantilados, calas y playas; en un rico patrimonio histórico – conservado en gran parte, a pesar de la fuerte presión urbanística– y un talante de los xabiencs, que entre la modernidad y la globalización actuales, mantienen aún la estima por la cultura propia.

1 comentario:

  1. escavado, o eXcavado? se trata de un canal escavado en la roca, de unos cien metros de longitud que comunica el mar con el Saladar

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